miércoles, marzo 02, 2011

Te quiero

Me he transformado, ausente de rumbo, en presa del destino incierto: sueños cabizbajos, que ni en sueños advierto; quisiera encontrarte, mas ni yo mismo me encuentro. Pesa el andar, se nubló mi mirada y quedé ciego, me cobijé en arcaicas filosofías que por lógica envejecieron, ¿por qué este tiempo, ¿por qué esta suerte?, ¿qué hay al final del abismo?

Imaginé de nuevo tu cálido beso, abrí los ojos y me hallé velando tus sueños, susurré con la Luna, quien con sosiego me cuenta que no sufre la hija que nunca tuve. Te quiero en mi vida, hasta el último aliento. Sólo a tí te anhelo, ¡vengan tus labios!, que conozco el camino de tus oscuros cabellos y tu piel ardiendo fundida en mi cuerpo; ilumina mi camino, te construiré un templo entre la fresca hierba, junto a mis latidos, al final de los tiempos.

No hay comentarios.: