martes, enero 30, 2007

Bueno, después de varios días de letargo aquí les tengo algo que encontré del guionista Alan Moore, esto es un monólogo del irreverente Jocker, espero sea de su agrado. Hasta pronto.

"Cuando la vida es solo preocupación y los periódicos solo hablan de desesperación, cuando todo se resume a la violación, al hambre y la guerra y todo resulta vil hay algo que siempre haré y ahora te diré. Es algo que siempre me pone febril... me vuelvo loco como una polilla; me vuelvo loco y me como hasta la alfombrilla.
Caballero, como la vida no hay nada, si estás en una habitación acolchada te cura de cualquier depresión... ¡Puedes curar tu abatimiento con un buen acolchamiento, un par de inyecciones y un poco de comprensión! Vuélvete loco como un yonki con un telele o un predicador de la tele, tan solo un poco.
Cuando la raza humana ponga cara malsana, cuando la bomba esté por caer y tu hijo por perecer no estarás asustado, sino que sonreirás despreocupado.
Cuando estás loco dejas de quebrarte el coco, la humanidad es diminuta ante la nada absoluta.
Si algo te causa dolor acude al doctor, y si la vida desagradable te parece...¡¡¡No lo dudes, enloquece!!!"

Qué buen malviaje se avienta este muchacho ¿no creen?. Yo me sentí identificado, no sé ustedes. Espero sus comentarios.

Gero arte!

martes, enero 16, 2007

Espejismo

Te has marchado, lo he notado al recaer sobre mi rostro los rayos de aquel sol tan cotidiano, tan amargo. Dudo, que hallando el por qué de tu partida acelere o incite tu regreso, así que he de seguir en mi cama, degustando esos labios que encontraron mi sed, inundaron mi habitación y en algún momento lograron apagar el ardor de mi desolación.

En tu andar, entre aquellas hadas que te llevan lejos de aquí, claro que te extrañaré: ¿cómo olvidar que entre penumbras lo único que la atmósfera anunciaba era aquella dulce silueta tuya? Así, continuarás flotando cada vez más en lejanía, hacia aquel rumbo donde mi voz no pueda alcanzarte. Con o sin ti, el mundo girará, sobre sí mismo, una y otra vez, a lo más y a lo mejor sin ese brillo tuyo, pero de algún modo ha de seguir.

Mientras no estés, deambularé intentando vivir, aunque a veces me silenciaré pensando en tus caricias, tu figura, tu mirar, la magia de tu hablar y de ese dibujar que me quieres debajo del anochecer. Es lo que me queda por ofrecer al mundo en tu ausencia, deseoso de que algo por fin ocurra, de que algo exista, al acecho de las tinieblas, para devorarlas en nombre del porvenir.

Sobre lo que respiraré en mi alcoba, ¡qué decir de ese pesar!. Comenzaré tomando una silla y colocándola frente a la ventana, desde ahí, para mis adentros y a la espera de hacer eco en tu corazón ya tan distante, imploraré que irrumpas en mis sueños. Anda mujer, ¡conquístales, róbales, aniquílales que aquí te esperan, inmersos en la ansiedad!

De este modo ha de transcurrir mi vida, en busca de que devuelvas a esta alma su aliento, te quedes al lado de ella, y a este cuerpo en vela, tan frágil, plantes tus labios con ese calor que sabías hacerlo, te acerques un poco más y selles mi boca con aquellos besos, los cínicamente culpables de mi locura, de mi insomnio, de esta tenue caída... el tierno sinsentido motivante de mi espera.

Pasaron los años (alrededor de medio siglo) y fue en vano la espera. Pareciera que nada cambió en aquel hombre, a excepción de las canas y arrugas en su rostro; anduvo delirante por las calles de esta ciudad, en continuas caminatas nocturnas, cigarrillo en mano y violentos golpes del mismo, entre el humo se asomaba una mirada intranquila, similar a la de un niño con el ánimo de seguir jugando.

Un buen día de octubre, llegada la tarde, el cielo ofrecía un sacrificio como solían hacer nuestros ancestros, se teñía en pasionales colores el horizonte, y se vio caminar al viejo, solo unos pocos metros, ya que inesperadamente se derrumbó en el lugar, provocando el inmediato tumulto en auxilio suyo. Fue inútil, estaba muerto. Dicen quienes lo vieron caer, que instantes antes, se le escuchó murmurar: "vaya locura, pasar mi vida en algo que no fue, que no será o por qué no, jamás existió".